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Testimonios en Chicago, Illinois, Estados Unidos – Octubre 2019

Primer Testimonio: La hermana testifica que Dios le prometió viajar por muchos lugares del mundo y realizaría cosas que ella no imaginaba no obstante su condición medica. A pesar que hace poco comenzó a practicar natación a nivel competitivo, la hermana tuvo la oportunidad de representar al equipo de natación de los Estados Unidos en los Olímpicos Master en Korea del Sur, donde obtuvo medalla de oro en 100 Mts estilo libre y el tercer lugar en 400 Mts. estilo combinado, donde de manera prodigiosa alguien le entrego unos suplementos que en el momento no tenia y que requería de manera urgente por sus temas de salud.

Igualmente la hermana testifica que El Señor había prometido cuidar de su salud, En su familia existe un amplio historial de cáncer y hace algunos años le realizaron varios exámenes que indicaban un gen defectuoso que daba positivo para cáncer. Recientemente, fueron descubiertos varios tumores y ante ello se le practicaron exámenes de sangre que arrojaron como resultado que efectivamente, existían marcadores sanguíneos que indicaban una alta actividad cancerígena. Su medico decidió realizarle otros exámenes como los de años atrás para verificar cuantos y cuales eran los génes defectuosos, pero los resultados demostraron que todos sus génes están limpios y perfectos (algo que ni la ciencia puede alterar) y de esa manera se demostró que la hermana no tiene cáncer. También ella había tenido una visión donde Dios le limpiaba su ADN, pero ella no la entendió hasta que vinieron los resultados de sus análisis… Por todo ello, la hermana le da la gloria a Dios.

Segundo Testimonio: Joven que llego al país hace apenas dos meses y durante el mismo tiempo conoció la iglesia. Ella tenia una situación migratoria muy comprometida que no le permitía obtener documentos y estatus legales en el país debido a la estrictas politices del gobierno actual sobre esos temas, pero luego de las promesas de Dios, en una cita con el departamento de inmigración donde todo aparentemente se complicaba, Dios le cumplió su promesa al permitir que un funcionario de esa entidad, de la nada la llamara para entregarle su residencia permanente. Bendito El Señor!