Image Image Image Image Image Image Image Image Image Image
Scroll to top

Top

Testimonios de sanidad de aneurisma cerebral, epilepsia y enfermedades en el cerebro – Dosquebradas, Buenaventura, Popayán (Colombia) y Barcelona (España)

Primer testimonio (Guadalupe, Dosquebradas, Risaralda): Testifica que Dios le dijo en profecía que orara por todo lo que ella quisiera y anhelara, así que ella le oraba mucho por su tía quien estaba muy delicada de salud debido a unos aneurismas cerebrales, estando ya desahuciada, ella esperaba su muerte, pero tuvo un sueño donde Dios le decía “Hija descansa” ya que su tía le pedía a Dios que le diera a descanso, el Señor escuchó sus oraciones, y luego de tantos años el Señor la sanó de sus enfermedades y se encuentra con vida. Ya nada le duele. Los médicos no comprenden que sucedió, pero es la obra de Dios.

Segundo testimonio (Kennedy Buenaventura, Valle del Cauca, Colombia): Dios le dijo en profecía que iba a obrar una sanidad en ella y sorprendería a la ciencia. La hermana se sometió a la ciencia, pero luego de un año seguía con los dolores, fue al neurocirujano, ya que no podía dormir y le encontraron un aneurisma cerebral y ella veía doble a las personas, porque tenía su vista muy afectada. Pero Dios hizo la obra, ya que luego de solo un mes de tratamiento desapareció el aneurisma cerebral. Dios le guió en profecía e hizo su obra sanándola.

Tercer testimonio (Barcelona, España): El hermano testifica que Dios en profecía le decía que la ciencia le dictaría una enfermedad, pero que fuera diligente y orara. Así que le detectaron una enfermedad en el cerebro, ya que se veían comprometidos los nervios que conectan el cerebro con los ojos, pero Dios lo sanó completamente.

Cuarto testimonio: (Popayán, Cauca, Colombia): testifica que uno de sus hermanos se fracturó la cadera y tobillos en un accidente, luego le hicieron una cirugía donde quedó muerto por 10 minutos, pero lo reanimaron y hoy se encuentra bien como Dios le prometió en profecía, también Dios le dijo que tendría una cirugía y le pondría los ayudadores para ello porque sería en otra ciudad, que no se preocupara por la estadía ni por otra cosa porque él le pondría todo en el último momento, que sería intervenida por un médico muy destacado, de esta manera en la ciencia médica le diagnosticaron cáncer en tercer grado, luego fue intervenida por un médico japonés muy destacado y se cumplió todo como Dios le prometió, también tuvo una lesión cerebral en el lóbulo temporal izquierdo lo cual le producía ataques de epilepsia pero Dios le había dicho que no se preocupara porque él la sanaría de todo y es así como nunca volvió a tener ataques epilépticos, ella testifica y certifica para quien lo quiera corroborar, que en su cabeza tiene las cicatrices de las cirugías hechas al cerebro por la mano de Dios y le da gloria a Dios.