Image Image Image Image Image Image Image Image Image Image
Scroll to top

Top

Testimonios en Sao Paulo, Brasil – Agosto 2018

Testimonio 1: El Señor le prometió a la hermana que obraría un milagro muy grande y que “preservaría la vida”. Hace 3 meses su nieto nació con una deficiencia seria en una válvula del corazón, y los médicos decían que había que intervenir quirúrgicamente al pequeño porque de lo contrario, podría sufrir una muerte súbita. La hermana recordó la promesa y oró con todas sus fuerzas al Señor, y el Señor permitió que en espacio de 3 semanas la válvula del corazón del bebé creciera lo necesario para evitar la cirugía en un pequeño de tan solo 2 meses de vida, de modo que nuestro Dios se glorificó cumpliendo Su palabra.

Testimonio 2: El hermano comparte que llegó a la Iglesia hacia inicios de este año, y que se encontraba desempleado. Durante ese periodo pudo estar pendiente de su madre quien estaba convaleciente y partió a la presencia del Señor, dejando a su hermano que tiene discapacidad bajo sus cuidados. Pero el Señor durante todo este tiempo no le ha faltado con nada, y en profecía cuando el vino por la primera vez el Señor le dijo que recibiría una propuesta laboral de alguien que él no imaginaba en algo que el pensaba que no lograría realizar. Para la gloria de Dios, luego de haber enviado más de 200 hojas de vida, hace algunos días el Señor permitió que un conocido de él, con quien no tenía contacto desde hacía mucho tiempo, le colaborara y el Señor le abrió puertas.

Testimonio 3: La hermana testifica que el Señor en profecía le dijo que cruzaría fronteras, y aunque todo estaba al revés, Dios le concedió un viaje con todos los gastos pagos a través de una amiga. También el Señor le prometió que tendría un sueño con nuestra Hermana María Luisa que sería para edificación, y la hermana narra que tuvo un sueño con nuestra Hermana, donde ella andaba por una calle y atrás de ella iban algunas personas que le ayudaban, y ella veía varias personas dentro de unas jaulas, como de un tejido blanco, y la Hermana iba rasgando esas jaulas donde estaban las personas, y cuando salían de allí eran libertadas.