
Testimonios 10 de enero de 2026 – Iglesia de Dios Ministerial de Jesucristo Internacional
9 enero, 2026
Testimonios 10 de enero de 2026 – Iglesia de Dios Ministerial de Jesucristo Internacional
9 enero, 2026Testimonios 11 de febrero de 2026 – Iglesia de Dios Ministerial de Jesucristo Internacional
Testimonio 1.
Iglesia de Madrid, España
El hermano, conductor de vehículos de carga pesada, relata como Dios le salvó la vida en un accidente de tráfico de extrema gravedad, como le había anunciado a través del don de profecía.
Testimonio 2.
Iglesia de Soacha, Colombia
La hermana testifica de la misericordia y grandeza de Nuestro Dios, ya que ella tenía cáncer, los dictámenes médicos indicaban que se debía realizar una cirugía y quimioterapias, que afectarían su cabello y su piel. Pero el Espíritu Santo le hacia la promesa que esto no ocurría, que la guardaría y le daría el triunfo y la victoria y que aún la guardaría y no permitiría que tuviera padecimientos. Es así como un día antes de realizar el procedimiento quirúrgico practican nuevamente exámenes en repetidas ocasiones que indican que ella está completamente sana conforme a la promesa hecha por Nuestro Dios. Testifica para honra y gloria de Dios.
Testimonio 3.
Iglesia de Barcelona, España
La hermana testifica que el Espíritu Santo le dijo en profecía que tenía objetos que la ataban y le impedían recibir la bendición de Dios. Con diligencia revisó sus pertenencias y desechó imágenes y símbolos, incluso algunos que llevaba sin darse cuenta. Tras obedecer completamente, Dios la bautizó con el Espíritu Santo y hoy vive bendecida, viendo también el respaldo de Dios sobre su familia. Lo testifica para glorificar el nombre de su Padre Celestial.
Testimonio 4.
Iglesia de Valencia, España
Transcripción:
Hermanos, ¡Dios los bendiga! Quiero testificar un milagro que Dios hizo en mí. Hace 9 años, el Espíritu Santo me hizo la promesa de que iba a bendecir mi vientre y me daría la oportunidad de volver a ser madre.
Así pasaron muchos años y yo no podía quedar embarazada. Siempre iba al médico y me decían que estaba bien, pero Dios, en profecía, me decía que aun contra el pronóstico médico, Él haría ese milagro en mí. En ese momento no entendía por qué los médicos siempre me decían que estaba bien.
Hace dos años, en 2024, el Señor me permitió ir a una clínica más especializada en temas de fertilidad. Allí se cumplió su profecía, porque la doctora, al ver los análisis, me dijo que era imposible que quedara embarazada de manera espontánea o natural, y que tendría que someterme a un tratamiento, el cual solo me daría un 50% de probabilidad. Me desanimé con ese pronóstico, pero me acordé de la promesa del Dios.
El Espíritu Santo también me dijo que me sorprendería y que me permitiría estar en una celebración espiritual delante de Su hija. Así, el año pasado, en febrero, Dios me sorprendió y me permitió estar en un estudio bíblico en Bogotá. Allí, la hermana María Luisa nos pidió que oráramos por enfermedades y que le pidiéramos a Dios que nos sanara. En ese momento, le pedí a Dios que sanara mi vientre, ya que no quería someterme a ningún tratamiento debido a la gran cantidad de hormonas que conlleva. Le dije: “Señor, estoy muy feliz con la hija que Tú me diste, pero me enamoré de esa promesa que me hiciste. Por eso, te pido que hagas este milagro y sanes mi vientre sin necesidad de tratamiento”.
El Señor fue muy hermoso, porque en ese viaje también me prometió que me liberaría y me sanaría. Así, hermanos, a finales de marzo me hice una prueba de embarazo y salió positiva. Dios hizo este milagro en mí sin necesidad de acudir a la ciencia médica, tal como me lo prometió.
Él también me dijo que estaría acompañándome en todo momento, que me daría un embarazo tranquilo, y que en el momento del alumbramiento sentiría Su presencia, todo de manera ligera y fácil. Así, Dios, por Su inmensa misericordia, cumplió todo lo que me prometió.
Esto lo testifico para darle la gloria y la honra al Señor.
Testimonio 5.
Iglesia de Almeria, España
Buenas noches hermanos que Dios los bendiga hoy quiero testificar de las grandes promesas que Dios me ha hecho y me ha cumplido. Cuando yo conocí la Iglesia Dios me hacía una promesa muy grande , me decía que iba a estar pasando por la ciencia médica, que no me preocupara porque Él iba a estar haciendo una sanidad muy grande en medio de mi vida; fue así como al pasar del tiempo me descubrieron un cáncer de útero en estadio 3 con metástasis en ganglios, en casi 20 ganglios pélvicos, me decían los médicos que tenía que entrar a una cirugía de 8 horas la cual se extendió a casi 12 horas, Dios empezó a obrar en medio de aquella enfermedad, recuerdo que días antes me dio una experiencia antes de la cirugía donde soñaba con la Hermana María Luisa que ella me visitaba en medio de mi hogar me imponía manos y se sentaba en mi sala y me decía que no me preocupara que todo iba a estar bien, que Dios ya me había sanado, fue así hermanos donde pasé la cirugía Dios me dio experiencia en medio de esa cirugía donde veía un soldado al pie de aquella camilla, me empezó a dar después de esa cirugía sueños muy bonitos con la Hna María Luisa. Recuerdo que me daba una experiencia con un caballo muy grande blanco que me cubría y me protegía. Los médicos me decían que el cáncer se había extendido hasta el apéndice, que había tenido que pasar varias horas de cirugía porque estaba un poco complicado el tema de la cirugía que tenía que pasar por 27 sesiones de quimios y radios , pues no es un secreto que para nuestro país es un poco demorado el tema de las autorizaciones fue así que debido a esa demora llevó a que los médicos volvieran a repetir esos exámenes con marcaciones tumorales, con tac y fue así donde Dios me sanó porque en todos los resultados salía completamente sana, no tenía ningún rastro de aquel cáncer que me habían detectado y todo esto lo testifico para la gloria de mi Padre Celestial.
Testimonio 6.
Iglesia de Barcelona, España
La hermana testifica que en profecía el Espíritu Santo le indicó acudir a la ciencia médica, y tras fuertes dolores cervicales le diagnosticaron una lesión en las vértebras C5 y C6 que presionaba un nervio y requería cirugía. Tras recibir imposición de manos y orar con fe, Dios obró sanidad y los médicos confirmaron que ya no era necesaria la operación, desapareciendo los dolores recuperando fuerza en su brazo. También da gracias porque su familia ha sido acercada, y lo testifica para la honra y la gloria de Dios.





