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Testimonios en Apartadó, Antioquia y Barrio Santa Lucía, Bogotá (Colombia) Diciembre 2018

Primer testimonio (Apartadó, Antioquia): El hermano testifica que al llegar a la iglesia tenía una enfermedad muy grave, pero Dios le dijo que lo libertaría a través de los Estudios Bíblicos y Alabanzas, Dios lo ha sanado de epilepsia, ya que desde hace mas de un año que la enfermedad no se manifiesta en su vida, ya no toma medicamentos, está feliz y tranquilo, gloria a Dios.

Segundo testimonio (Bogotá, Santa Lucía): Testifica que Dios en profecía le decía que bendeciría su vientre y que sorprendería a la ciencia. Al casarse y quedar embarazada cuando iba a cumplir 4 meses, le dijeron en el médico que en su vientre no había un bebé y que debían hacerle un legrado. Desconsolada lloraba porque anhelaba su hijo, pero Dios en su misericordia le dio un sueño en el que ella estaba acostaba en una camilla y llegaba la hermana María Luisa Piraquive y decía: No toca sacarlo porque hay un bebé y es un varón. Ella despertó, le dijo a su esposo y se fue al médico. Ella creyó en el Señor y le dijo al médico insistiéndole que le hicieran los exámenes, al realizarle los exámenes el médico se sorprendió y llamó a su esposo, y les dijo: Felicitaciones, está embarazada, así es como su hijo ya tiene 6 años y está en la Iglesia del Señor, se congrega y se siente muy feliz.

Tercer testimonio (Apartadó, Antioquia): Dios en profecía le decía que no se preocupara, que dejara todo en manos de Él, que le había traído para bendecirle y enseñarle cosas que no conocía. Llegó a la iglesia por dificultades familiares, todo lo dejaba en el Señor, Dios lo guiaba, y le decía que aunque todo lo viera al revés se glorificaría.

Estuvo dos años y dos meses y no podía dormir por su preocupación, ya que el diablo no dejaba que durmiera, pero el hermano leía la biblia para poder quedarse dormido. Una prima de él le dijo que cuando fuera al estudio bíblico que durante la oración de la hermana María Luisa a Dios, se arrodillara, orara y le llorara al Señor para que lo libertara porque eso no era de Dios.

El Señor en profecía le dijo que estaría libertándolo y que le daría un sueño en el que le guiaría y le respondería todas las dudas que el tenía. Así fue que el tuvo un sueño en el que le limpió su corazón, le quitó muchas cosas de su corazón, como el odio y el machismo. Dios en el sueño le contestó sus dudas con claridad y al despertar se sintió diferente, al testificar se sintió feliz, el tomó la biblia y de allí sacó palabras para alabar a Dios, y sentía que estaba libertado y le dijo al Señor que iba a alabarle y que dejaba sus problemas afuera de la Iglesia, y al alabar a Dios el Señor le permitió a hablar en lenguas y el Señor le bendijo con su Espíritu Santo.