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Testimonios de sanidad en Ibagué y Armenia (Colombia) – Mayo 2017

Testimonios en Calle 24, Ibagué, Tolima (Colombia)

Testimonio 1: Hermana testifica que su nieta desde muy niña la acompañaba a la Iglesia y la niña se enamoró del Señor. Vino a la niña una enfermedad muy delicada en la cabeza; le hicieron cuatro cirugías y los médicos decían que quedaría como un vegetal, pero la niña siempre estuvo aferrada a Dios porque tenia promesa de sanidad. Hoy la nieta está completamente sana en cumplimiento de las promesas del Señor.

Testimonio 2: Hermana testifica que lleva apenas un año en la Iglesia y en la primera profecía el Señor le dijo que iba a bendecir su vientre. Ella no creyó, se asustó de la profecía y no regresó a la Iglesia porque en cirugía anterior le habían extraído por lo menos la mitad de los órganos reproductores y no podía dar crédito a la profecía. Pero a los tres meses se encontró con que realmente estaba embarazada; regresó a la Iglesia. Los médicos le decían que era un embarazo demasiado riesgoso para el bebé y para ella, que había que suspenderlo, pero ella se aferró a la promesa y le oraba al Señor. El parto fue absolutamente normal y testifica con su bebe en brazos para honrar la grandeza del Señor.

Testimonios Iglesia Armenia Norte (Colombia)

Testimonio 3: Dios el dijo en profecía que uno de sus seres queridos iba a estar en grave estado de salud, pero que le pidiera a Dios, que orara, que Él escuchaba sus oraciones y su hija tuvo dificultades de salud y le pronosticaron cáncer de útero, pero la hermana le dijo que confiaran en la palabra de Dios y así se lo hizo conocer a ella. Dios obró sanidad en su hija y testifica para gloría de Dios.

Testimonio 4: Dios en profecía le dijo que asistiera a la ciencia médica y que tendría quebrantos de salud, pero que no se preocupara porque Él se estaría manifestando, la hermana estuvo muy enferma, no tenían para pagar los gastos de la clínica y pasaron dificultades, pero el Señor siempre les proveyó todo. Al salir de la clínica les dijeron que debían 15 millones de pesos, pero estuvieron confiadas en el Señor, y de un momento a otro llamaron de su ciudad de origen a la clínica de Bogotá y dijeron que le dieran salida, que ya todo estaba pago.