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Algunos Temas Fundamentales

Resurrección y No Reencarnación

Por último, como quiera que creemos en la Vida Eterna, en la Salvación que el Señor Concede, se descarta entonces, al tenor también de lo que la Escritura enseña, que exista reencarnación.

Así, en el capítulo 9 de Hebreos, es claro que una sola vida hay en esta tierra, una sola oportunidad, y por lo tanto, una sola muerte física. Una vez esta ocurre, hemos de ser juzgados, quedando unos para vida eterna, mas otros para muerte, condenación y confusión eternas.

27 Y de la manera que está establecido para los hombres que mueran una sola vez, y después de esto el juicio,

En similar sentido, y ya para concluir, nos parece menester recalcar que asunto muy diferente es que el Espíritu de Dios obre y se manifieste por medio de los dones espirituales, a que el espíritu de un ser creado, una vez ha muerto, regrese o tenga interacción con los que aún vivimos en este cuerpo.

Esta segunda hipótesis, no es dable a la luz de la Escritura, pues ella bien declara que tras la muerte, quien ha partido no tiene ocasión de regresar a asunto alguno en esta tierra. Por ello, al leerse con detalle la experiencia entre el rico y Lázaro, en Lucas 16, no queda duda al respecto.

19 Había un hombre rico, que se vestía de púrpura y de lino fino, y hacía cada día banquete con esplendidez. 20 Había también un mendigo llamado Lázaro, que estaba echado a la puerta de aquél, lleno de llagas, 21 y ansiaba saciarse de las migajas que caían de la mesa del rico; y aun los perros venían y le lamían las llagas. 22 Aconteció que murió el mendigo, y fue llevado por los ángeles al seno de Abraham; y murió también el rico, y fue sepultado. 23 Y en el Hades alzó sus ojos, estando en tormentos, y vio de lejos a Abraham, y a Lázaro en su seno. 24 Entonces él, dando voces, dijo: Padre Abraham, ten misericordia de mí, y envía a Lázaro para que moje la punta de su dedo en agua, y refresque mi lengua; porque estoy atormentado en esta llama. 25 Pero Abraham le dijo: Hijo, acuérdate que recibiste tus bienes en tu vida, y Lázaro también males; pero ahora éste es consolado aquí, y tú atormentado. 26 Además de todo esto, una gran sima está puesta entre nosotros y vosotros, de manera que los que quisieren pasar de aquí a vosotros, no pueden, ni de allá pasar acá. 27 Entonces le dijo: Te ruego, pues, padre, que le envíes a la casa de mi padre, 28 porque tengo cinco hermanos, para que les testifique, a fin de que no vengan ellos también a este lugar de tormento. 29 Y Abraham le dijo: A Moisés y a los profetas tienen; óiganlos. 30 El entonces dijo: No, padre Abraham; pero si alguno fuere a ellos de entre los muertos, se arrepentirán. 31 Mas Abraham le dijo: Si no oyen a Moisés y a los profetas, tampoco se persuadirán aunque alguno se levantare de los muertos.

Incluso, por si acaso quedase algún vestigio de duda, no puede pasarse por alto la Biblia, cuando en Isaías 8 enseña, con la misma trasparencia, que los muertos no serán objeto de consulta, para que respondan por los vivos.

19 Y si os dijeren: Preguntad a los encantadores y a los adivinos, que susurran hablando, responded: ¿No consultará el pueblo a su Dios? ¿Consultará a los muertos por los vivos? 20 ¡A la ley y al testimonio! Si no dijeren conforme a esto, es porque no les ha amanecido.

Y nosotros, por el contrario, no sólo queremos que nos amanezca, sino que nuestra luz resplandezca como el medio día, como lo enseña el capítulo 4 de Proverbios.

18 Mas la senda de los justos es como la luz de la aurora, Que va en aumento hasta que el día es perfecto.

Indice

Introducción
La Existencia del Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo
La Biblia como Palabra Escrita de Dios
Existencia y Valor del Ministerio Llamado y Escogido por Dios
El Rol de la Mujer en la Iglesia
Una Iglesia Universal para Todos
El Bautismo en Agua
El Bautismo en el Espíritu Santo
Dones Espirituales e Imposición de las Manos
El Don de la Profecía
El Cambio de Vida
Resurrección y No Reencarnación
La Bendición de la Vida Eterna

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